¡Mágicos playoffs! Orlando da la primera sorpresa

0
23

Partido reñido y disputado en el que la Cenicienta salió como la reina del baile

Si durante la rueda de calentamiento os hubiesen pedido que eligieseis a un jugador de entre los diez titulares para que se erigiese en héroe del noche… ¿qué nombre, en vuestras cabezas, habría sido el primero a descartar? Os digo el mío. El de .

Y es que esto acaba de empezar y ya van dos de dos. Segundo revés (victoria de los Nets en Philadelphia) y primera gran sorpresa (104-101), estadística y baloncestística, de estos playoffs. Quizás hemos pasado demasiado por alto el hecho de que los Orlando  vienen de cuajar cuajado una segunda vuelta sensacional. Y que han ganado doce de sus últimos quince partidos en una remontada increíble para hacerse con el séptimo lugar. El equipo de Steve Clifford es una fantástica sorpresa, sí, pero no es una casualidad. Y hoy han demostrado que no están en Canadá por turismo.

El encuentro se resume en una primera mitad preciosa, un tercer cuarto pegajoso y lento y un último periodo de los que hacen afición. Cuando todo indicaba que la vitola de héroe se la ceñiría su auténtico dueño, esto es, , (25 puntos) con dos canastas de MVP, llegó D.J. Augustin con un triple de los de ice in his veins que dejaba el Air Canada Center mudo, y a Leonard con 3,5 segundos por delante para mandar el encuentro a la prórroga.

Pero el papel de héroe no volvería a cambiar de bando. La defensa fue buena, el tiro precipitado, y Orlando ya sabe que la eliminatoria viajará rumbo a Florida con un 1-1 en el peor de los casos.

Sin un dominador claro

La velada empezó con un Fournier nervioso (fallando una bandeja fácil y regalando un par de veces la posesión al rival) y con lo que prometía ser un precioso duelo de marcajes individuales: por un lado el de Paskal Siakam frente a Jonathan Isaac (qué partido el de ambos), y por otro la refriega en la pintura y sus aledaños a cargo de Nikola Vucevic y Marc Gasol (enorme defensa del segundo, recordando a su año de DPOY).

Pero entonces a Fournier dejaron de temblarle las manos y DJ Augustin, –bien acompañado y suplido toda la noche por un Michael Carter-Williams trabajador (y al que cuando lo flotaron, la enchufó)– empezó a entrar en calor… y conforme avanzaron los minutos aumentó su descaro. El base, que cuenta a sus espaldas nada menos que ocho equipos en once temporadas, disputó, cual líder de vestuario, uno de los mejores partidos –por la trascendencia del mismo– de su carrera: 25 puntos, 6 asistencias y un 4/5 en triples, incluyendo el definitivo clutch.

DEJA UNA RESPUESTA

Ingrese su comentario
Por favor ingrese su nombre